(Fortaleza, Ceará - Brasil)
Mi agradecimiento eterno a Luis Enrique, my brother, porque hizo posible este maravilloso sueño.
También a Mery, my sister; a Rosane, mi cuñada eterna; a ambas, por su gran contribución.
A Dhanya Tulasi, Radha Charan y Manah Siksa, por su bella asociación...
Y por supuesto, a la Pareja Divina, Sri Sri Radhe y Krsna, por cuya gracia todo fluye en perfecta armonía.
Nuestro bello Altar de Adoración y Meditación en el bosquecillo Vrinda Kunja.
¡Todas las glorias a Srila Bhaktivedanta Narayan Goswami Maharaj y a Srila Prabhupada!
¡Todas las glorias a la Sucesión Discipular de nuestra Gaudiya Math!
El estudio del bellisísimo apartamento de Enrique, donde nació nuestro Yoga Book y se finalizó.
"Yoga, de la oscuridad a la Luz, y de la Luz al Amor Divino"
Todo implementado por Luis Enrique...
Y decorado con caracolas del Mar de Taíba.
Taíba, un sencillo pueblito de pescadores...
Con templos dedicados a los regentes de la región material: Bhumi, Varuna, Gourachandra, Surya, Vayu, Indra; y, de la región espiritual: Sri Hrishikesh, Sri Sri Laksmi-Narayan, Sri Sri Radhe-Krsna.
Taiba Beach Resort, frente al Mar de Taíba. La mágica visión de todos los días...
Vista de la cocina, sala comedor y terraza principal.
Los lugares de descanso y meditación.
La sala de estar.
El Altar, centro de nuestra vida.
El comedor de la terraza principal.
Vista desde el estudio.
Los instrumentos perfectos otorgados por Enrique para la realización de nuestro servicio.
Llegada de Luis Enrique, desde Estocolmo...
Enrique revisando el correo... (faltan fotos de su dormitorio y terraza)
Un día de playa...
Para decir adiós a Taíba, o hasta pronto... gracias... gracias, gracias infinitas Taíba por estos tres hermosos años de recogimiento o retiro espiritual...
Taíba Beach Resort...
Con Soraya, Laurita, Ami, Israel, Claudio y Don Luis :)
MI GRAN VIAJE POR EL BELLISÍSIMO AMAZON RIVER
Partí de Taíba el 26 de Julio a las 7 am. Enrique me acompañó al terminal de buses de Fortaleza para tomar el "Guanabara" de las 10.30 am. El pasaje a Belém costó 234 Reales, un dato que puede servir a los Grandes Viajeros... Enrique viajó a Bahía, para conocer los secretos de ese lado de Brasil... El otro lado... the magic side ;)
Llegué a Belém do Pará a la 1.30 pm del día 27 de Julio. En el terminal de buses existen engañadores que quieren venderle a uno, en la misma calle, los pasajes por Barco de Belém a Manaus. Si bien existe una agencia dentro del Terminal de Buses, que vende pasajes de algunas empresas navieras, es mejor comprar el pasaje en el mismo puerto. El taxi desde el terminal de buses hasta el puerto cuesta de 18 a 20 reales. En el puerto el pasaje de Belém a Manaus cuesta 180 reales en época baja, y 200 reales en época alta. No incluye alimentación, hay que comprarla dentro del barco. Por lo general, los barcos salen los martes, jueves y viernes; y el viaje de Belém a Manaus en barco dura 6 días.
Viernes 27 de Julio, 6.30 pm. En el puerto de Belém do Pará, en el navío "Cisne Branco", listos para partir hacia Manaus por el Gran Río Amazonas. Río arriba, arriba... hacia la Gran Montaña...
Recordando dos Grandes Viajes de hace 30 años, por la misma ruta del Gran Río Amazonas...
EN BUSCA DEL OBJETIVO SUPREMO DE LA VIDA...
El primer viaje lo hice desde Arequipa, Lima, La Oroya, Tingo María, Pucallpa, Iquitos, Tabatinga, Benjamín Constante, Parintins, Manaus, Santarém hasta Almerin... Y regresé a Lima.
El segundo viaje fue desde Lima, Huaráz, Trujillo, Santiago de Chuco, Huamachuco, Cajamarca, Chachapoyas, Moyobamba, Yurimaguas, Iquitos, Tabatinga, Manaus, Santarém, Almerin, Belém, Fortaleza... el sur de Brasil y volví a Perú pasando por Bolivia...
(Este tercer viaje fue desde Arequipa, Lima, Iquitos, Manaus, Belém, Fortaleza hasta Taíba; para volver por el Gran Río y seguir de Tabatinga a Leticia, y de Leticia a Medellín, Colombia, desde donde estoy escribiendo este blog...)
En ese entonces soñaba con cruzar el Atlántico en un barco, desde Belém hasta India. Había viajado tanto sin descansar... desde las Grandes Montañas, donde nacen las dos corrientes de los ríos que forman el Gran Amazonas, el Río Marañón (que nace en el Huascarán) y el Río Ucayali (que nace en el Colca).
Soñaba con el misticismo de India... Quería encontrar un guru, un maestro espiritual que me ayudara a descubrir el motivo de mi existencia en este Laberinto de la Vida... "Nothing is impossible" era mi consigna, porque si bien no tenía ni un peso en el bolsillo, yo podía viajar en un barco lavando platos o barriendo pisos, tal como lo estaba haciendo en ese largo y bello trayecto.
India, Yoga, Guru, eran sonidos mágicos de gran esperanza, donde todo era posible.
En Belém me enteré que los barcos de India salían de Fortaleza (extraño dato), por lo que tuve que viajar a Fortaleza, mas no encontré tales barcos; pero quedé encantada con sus pájaros, mariposas, cocos, palmeras y el agua tibia de color turqueza del bello Mar de Iracema y Canoa Quebrada.
También soñaba con encontrar una casa donde pudiera descansar y escribir o pintar... Una casa de veraneo, una de aquellas que se mantienen deshabitadas por su dueños y necesitan quien las cuide... (Sin saber que Krsna, el Destino Supremo, me tenía reservado para este tiempo, este maravilloso regalo incomparable... El apartamento de Enrique en Taíba para escribir nuestro Yoga Book)... Quería describir mis sentimientos de encontrarme ajena al medio donde me desenvolvía. Quería encontrar mi lugar... "Un rincón para mí". Entonces pinté aquella casa sobre las aguas del Gran Río, iluminada por la luz dorada de la Luna... Gourachandra, la Luna Dorada...
Conociendo las instalaciones del Cisne Branco...
Zona de camarotes y escaleras al primer piso, zona de carga.
Mirando otros barcos que llegan, otros que parten...
La terraza-bar en el tercer piso.
Para recordar el puerto de Belém...
Bajé para tomar fotos del Cisne Branco...
Los tres pisos del barco. En el sótano están los motores.
Zona de Servicios Higiénicos.
Lavaderos.
Listos para zarpar...
Zarpando...
¡Jay Sri Jagannatha!!!
¡Oh Señor del Universo, por favor ayúdame a meditar en Tí!
Despidiéndonos de Belém do Pará...
Hace treinta años no había tanto edificio alto en Belém...
Saudade...
¡Oh Taíba! Claro que te echaré de menos, te extrañaré, te recordaré...
Soneto de separação
Vinicius de Moraes
De repente do riso fez-se o pranto
Silencioso e branco como a bruma
E das bocas unidas fez-se a espuma
E das mãos espalmadas fez-se o espanto.
De repente da calma fez-se o vento
Que dos olhos desfez a última chama
E da paixão fez-se o pressentimento
E do momento imóvel fez-se o drama.
De repente, não mais que de repente
Fez-se de triste o que se fez amante
E de sozinho o que se fez contente.
Fez-se do amigo próximo o distante
Fez-se da vida uma aventura errante
De repente, não mais que de repente.
Oceano Atlântico, a bordo do
Highland Patriot, a caminho da
Inglaterra, 09.1938
Soneto de la separación
De repente de la risa se hizo el llanto
Silencioso y blanco como la bruma
Y de las bocas unidas se hizo la espuma
Y de las manos juntas se hizo el espanto.
De repente de la calma se hizo el viento
Que de los ojos apagó la última llama
Y de la pasión se hizo el presentimiento
Y del momento inmóvil se hizo el drama.
De repente, no más que de repente
Se hizo triste lo que fuera amante
Y solitario lo que fuera contento.
Se hizo del amigo próximo lo distante
Se hizo de la vida una aventura errante
De repente, no más que de repente.
(Traducción: gangamata g)
Mi encuentro con Vinicius de Moraes me ayudó a soportar la distancia de los seres queridos cuando en ese entonces viajaba hacia el Mar del Coral, en busca del vivir o morir. Sentía que a lo mejor me esperaba la muerte al llegar al final del Gran Río... el Atlántico...
"Nuestras vidas son los ríos que van a dar a la mar que es el morir...", cantaba Jorge Manrique...
Entonces tenía 25 años, había terminado mi hermosa carrera de Arquitectura en la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa, UNSA; y me encontraba lista para viajar por el mundo hasta llegar a India, a como dé lugar.
Entonces mi vida se convirtió en una aventura errante. Este objetivo provisional era más significativo que quedarme en una lujosa oficina de arquitectos al ritmo de la temporalidad. Yo ansiaba lo absoluto, lo eterno... LA VERDAD ABSOLUTA...
Quatro sonetos de meditação
Vinicius de Moraes
I
Mas o instante passou. A carne nova
Sente a primeira fibra enrijecer
E o seu sonho infinito de morrer
Passa a caber no berço de uma cova.
Outra carne vírá. A primavera
É carne, o amor é seiva eterna e forte
Quando o ser que viver unir-se à morte
No mundo uma criança nascerá.
Importará jamais por quê? Adiante
O poema é translúcido, e distante
A palavra que vem do pensamento.
Sem saudade. Não ter contentamento
Ser simples como o grão de poesia
E íntimo como a melancolia.
Cuatro sonetos de meditación
I
Mas el instante pasó. La carne nueva
Siente la primera fibra enrojecer
Y su sueño infimito de morir
Pasa a caver en el fondo de una cueva.
Otra carne vendrá. La primavera
Es carne, el amor es savia eterna y fuerte
Cuando el ser que vive se une a la muerte
En el mundo un niño nacerá.
¿Importará jamás por qué? Adelante
El poema es traslúcido, y distante
La palabra que viene del pensamiento.
Sin nostalgia. No tener contentamiento.
Ser simples como el grano de poesía
Es íntimo como la melancolía.
En el trayecto encontramos barcos que suben y barcos que bajan; yates, canoas remadas por mujeres, niños y niñas...
Hermosas casitas a orillas del Gran Río.
Hermosos paisajes...
Para recordar mi equipaje y mi hamaca en este Gran Viaje inolvidable...
Mi hamaca de lona o tocuyo la hice en Arequipa, Perú; para viajar de Iquitos a Taíba, sin saber que podía comprarla en Tabatinga donde las hay desde 10 dólares, la más barata.
Igual que antes, lavé mis ropas y las colgué en los cordeles que sostienen los salvavidas ;)
Por más que quise pasar desapercibida no pude, mi hamaca me delataba, mis ojotas, mis panes, frutas, mi comida vegetariana, mi marca en la frente, mi japa-mala, mi cantar todo el día el maha mantra Hare Krsna:
hare krsna hare krsna, krsna krsna, hare hare
hare rama hare rama, rama rama, hare hare
¡Oh mi querido Krsna! ¡Yo soy Tu sirviente!
Por favor, permíteme amarte, servirte, adorarte eternamente
Llegando a Breves, uno de los primeros pueblos.
Breves, reconocible por su bella iglesia y campanario. Ahora encontré esta gran estatua que la identifica más.
Para conocer el perfil urbano de estos pueblos del Gran Río Amazonas.
En algunos lugares, cuando los barcos anclan en los puertos para dejar pasajeros, bajar carga, y para que suban otros pasajeros y otra carga; se acercan pequeñas canoas remadas por mujeres y niñas a pedir caridad de los viajeros...
Estos niños son muy avezados para subir a los barcos, hasta sentarse en la baranda sin temor alguno.
Otros perfiles urbanos...
La convivencia en el interior del barco durante el Gran Viaje...
Yo vine leyendo el bello libro de nuestro querido Srila Prabhupada: "EN BUSCA DEL OBJETIVO SUPREMO DE LA VIDA".
Niños expertos que sujetan su canoa al barco para subir en él y vender sus productos; por lo general son: jugo de asaí, camarones, cocos, palmitos....
Todos los miramos asombrados...
Y les decimos adiós...
El Gran Río...
Entonces tenía 25 años cuando yo viajaba, caminaba, dibujando, cantando las hermosas poesías de Javier Heraud: Yo soy un río, Solo, Mi Casa, Mi casa muerta, Yo no me río de la muerte, El Poema...
También me acompañaban Violeta Parra, Gina María Hidalgo, Richard Villalón, Silvio Rodriguez, Pablo Milanés, Leon Giego, Paréntesis, Quilapayún, Savia Andina, Pink Floyd...
Yo soy un río,
voy bajando por
las piedras anchas,
voy bajando por
las rocas duras,
por el sendero
dibujado por el
viento.
Hay árboles a mi
alrededor sombreados
por la lluvia.
Yo soy un río,
bajo cada vez más
furiosamente,
más violentamente
bajo
cada vez que un
puente me refleja
en sus arcos...
Yo soy el río que canta
al mediodía y a los
hombres,
que canta ante sus
tumbas,
el que vuelve su rostro
ante los cauces sagrados...
Amaneció muy frío el día en que partí sin saber aún a donde, me encontré sólo con Aleph a mis pies y Filonila en la cocina, pues la noche anterior Kusi y su familia habían partido hacia Trujillo. Desperté con el dolor de la separación y el temor de dejar la casa de mi abuelo materno pues afuera me esperaba quien sabe qué sorpresas de la vida... o quizá la muerte. Era el fin del espacio cómodo, de la cama tibia, de las risas entre paseos y búsquedas en los libros; ahora tenía que ir hacia lo real de la vida inclemente, al mundo fortuito para ubicarme, demostrarme a mí misma que podía vivir o sobrevivir fuera de todo sistema; sin familia, sin dinero, sin techo, sin nada más que mi mochila con escasas pertenencias y mi rústica bolsa de dormir... Después de todo, este sistema había sido creado por el hombre y la madre naturaleza nos ofrecía siempre su generoso regazo bajo el cielo azul... Yo dormiría bajo las estrellas escuchando el rugido del viento y de los árboles, el trino de los pájaros, el rumor las olas del mar, el murmullo de las estaciones... Caminaría, ayunaría, y cuando tuviese sed bebería el agua de los ríos y las lluvias, cuando tuviese hambre cambiaría mi trabajo por comida... Cuando estuviese temerosa cantaría el Salmo 23 de David o esta hermosa poesía que Kusi me había regalado... pero yo... yo sobreviviría y viviría mi destino...
Too Shy!
Se sobrevive
Sólo con montañas especiales
Sólo con Sol y Luna
Sólo con Soledad
Y el misticismo del Mar
En el dormitorio de Kusi escuché una última canción de Richard Villalón, y dejé listo para escuchar: "Nos vamos poniendo viejos" de Pablo Milanés...
Tomé desayuno como de costumbre, tenía todo arreglado, la mochila, la bolsa de dormir, la bolsa donde cargaría a Aleph, 1 sol para dos pasajes, dos panes y todos mis recuerdos. Con 50 centavos llegué al Parque Universitario y me senté en una banca. Era poco más de medio día, ¿qué hacer? ¿A dónde ir? El primer paso ya estaba dado y no podía dar vuelta atrás... Recordé a mi madre y mis hermanos, recordé a Kusi y su familia, entonces tomé la decisión de no decir a nadie sobre mi destino; quería vivir la aventura de la soledad e independencia sin pensar en nadie, sin extrañar a nadie porque sentía que las comunicaciones me seguirían atando y yo quería liberarme de todo para descubrirme a mí misma... Sin padres, sin hnos, sin familia, sin recuerdos... completamente sola en este mundo...
Pasaron tres horas sin poder decidirme a dónde ir ni por donde. Aleph estaba ocupado todo el tiempo en mirar un mundo nuevo para él, estaba un poco asustado como yo... Empecé a recordar mis últimos viajes... Mi viaje a Santiago de Chuco era el recuerdo más fuerte y fresco, maravillosamente mágico... De pronto "vi" la selva en mi camino... Aún no había viajado por la selva del Perú, no la conocía... Ahora era el mto de considerar esta opción... así surgió el nombre de Pucallpa en mi corazón, y antes de que pudiera cambiar de idea me levanté impelida por la hora y me dirigí a tomar un colectivo hacia la carretera central. Iría a Pucallpa pasando por la Oroya.
En las afueras de Lima esperé y esperé a que algún vehículo me llevara hacia la Oroya. Felizmente yo ya conocía esa ruta, había estado por Huancayo y su zona minera. Recordaba a Bernardo Raggio y sus abrazos, recordaba a mis amigos de la Editorial Planeta y mi paso por Barranco como por obra de magia... Oscurecía cuando se detuvo un camión, y el chofer, un hombre viejo, grueso con overol azul, aceptó llevarme hasta la Oroya. No conversamos mucho en el camino, yo le agradecí por ese silencio y buena voluntad, Aleph estaba nervioso. LLegamos muy tarde a la Oroya, felizmente encontré abierto un restaurante sencillo, le pedí a la dueña que me hospedara, que me dejara arreglarme entre las mesas y sillas de su restaurante sin incomodarla, ella no sólo accedió sino que me proporcionó un cartón grueso para colocarlo sobre el suelo de tierra debajo de mi bolsa de dormir... Luego, me convidó una taza de café y un pan... Esa noche yo oré muy agradecida sin saber de Dios ni saber orar como cuando era niña...
El Señor es mi pastor, nada me faltará
En lugares de verdes pastos me hará descansar
Junto a aguas de reposo me pastoreará y confortará mi alma
Me guiará por sendas de justicia por amor de Su nombre
Aunque camine por el valle de sombra de muerte
No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo
II
Uma mulher me ama. Se eu me fosse
Talvez ela sentisse o desalento
Da árvore jovem que não ouve o vento
Inconstante e fiel, tardio e doce.
Na sua tarde em flor. Uma mulher
Me ama como a chama ama o silêncio
E o seu amor vitorioso vence
O desejo da morte que me quer.
Uma mulher me ama. Quando o escuro
Do crepúsculo mórbido e maduro
Me leva a face ao gênio dos espelhos.
E eu, moço, busco em vão meus olhos velhos
Vindos de ver a morte em mim divina:
Uma mulher me ama e me ilumina.
II
Una mujer me ama. Si yo me fuese
Tal vez ella sintiese el desaliento
Del árbol joven que no escucha el viento
Inconstante y fiel, tardío y dulce.
En su tarde en flor. Una mujer
Me ama como la llama ama al silencio
Y su amor victorioso vence
El deseo de la muerte que me quiere.
Una mujer me ama. Cuando lo oscuro
Del crepúsculo mórbido y maduro
Me lleva el rostro al genio de los espejos.
Y yo, joven, busco en vano mis ojos viejos
Venidos de ver la muerte en mi divina:
Una mujer me ama y me ilumina.
III
O efêmero. Ora, um pássaro no vale
Cantou por um momento, outrora, mas
O vale escuta ainda envolto em paz
Para que a voz do pássaro não cale.
E uma fonte futura, hoje primária
No seio da montanha, irromperá
Fatal, da pedra ardente, e levará
À voz a melodia necessária.
O efêmero. E mais tarde, quando antigas
Se fizerem as flores, e as cantigas
A uma nova emoção morrerem, cedo.
Quem conhecer o vale e o seu segredo
Nem sequer pensará na fonte, a sós...
Porém o vale há de escutar a voz.
III
El efímero. Ora, un pájaro en el valle
Cantó por un momento, otrora, mas
El valle escucha aún envuelto en paz
Para que la voz del pájaro no calle.
Y una fuente futura, hoy primaria
En el seno de la montaña, irrumpirá
Fatal, de la piedra ardiente, y llevará
A la voz la melodía necesaria.
El efímero. Y más tarde, cuando antiguas
Se hicieren las flores, y las canciones
A una nueva emoción mudasen, temprano.
Quien conociere el valle y su secreto
Ni siquiera pensará en la fuente, a solas...
Sin embargo el valle ha de escuchar la voz.
IV
Apavorado acordo, em treva. O luar
É como o espectro do meu sonho emmim
E sem destino, e louco, sou o mar
Patético, sonâmbulo e sem fim.
Desço na noite, envolto em sono; e os braços
Como ímãs, atraio o firmamento
Enquanto os bruxos, velhos e devassos
Assoviam de mim na voz do vento.
Sou o mar! sou o mar! meu corpo informe
Sem dimensão e sem razão me leva
Para o silêncio onde o Silêncio dorme.
Enorme. E como o mar dentro da treva
Num constante arremesso largo e aflito
Eu me espedaço em vão contra o infinito.
IV
Apavorido despierto, en tinieblas. El lunar
Es como el espectro de mi sueño en mí
Y sin destino, y loco, soy el mar
Patético, sonámbulo y sin fin.
Desciendo en la noche, envuelto en sueño; y los brazos
Como imanes, atraen el firmamento
En cuanto los brujos, viejos y cansados
Silban de mí en la voz del viento.
¡Soy el mar! ¡Soy el mar! mi cuerpo informe
Sin dimensión y sin razón me lleva
Para el silencio donde el Silencio duerme.
Enorme. Y como el mar dentro de las tinieblas
En un constante arrojo largo y afligido
Yo me despedazo en vano contra el infinito.
Soneto de Fidelidade
De tudo ao meu amor serei atento
Antes, e com tal zelo, e sempre, e tanto
Que mesmo em face do maior encanto
Dele se encante mais meu pensamento.
Quero vivê-lo em cada vão momento
E em seu louvor hei de espalhar meu canto
E rir meu riso e derramar meu pranto
Ao seu pesar ou seu contentamento
E assim, quando mais tarde me procure
Quem sabe a morte, angústia de quem vive
Quem sabe a solidão, fim de quem ama
Eu possa me dizer do amor (que tive):
Que não seja imortal, posto que é chama
Mas que seja infinito enquanto dure.